<< Capítulo anterior

 Unas pisaditas en Santa Clara,y luego al Mausoleo del Che.

Nos despertamos y nos comimos un rico y abundante desayuno con frutas jugo y huevos revueltos. Ese día tocaba un poco de Historia. Santa Clara fue testigo de la batalla más importante del Comandate Che Guevara. El descarrilamiento del Tren Blindado fue determinante para la victoria final de la Revolución.

Nos asomábamos con Tania al balcón y desde allí veíamos la plaza que ya se había despertado. Veíamos gente que iba y venía, esquinas llena de flores, casas coloridas al lado de más casas coloridas y llenas de historias. No sería lo más lindo que vería en Cuba, pero ciertamente se ganó mi cariño Santa Clara.

Fuimos al Museo del tren blindado, que es básicamente el tren original, con algunos objetos relacionados en el interior de algunos de sus vagones. Una guía ,yo diría que aún más enamorada del Che que yo, nos contó toda la historia de la batalla. Vimos muchas fotos, armas y hamacas usadas en la batalla. El costo era mínimo: apenas un cuc la “entrada” al museo y un cuc más para la visita guiada.Me gusta estar ante objetos que formaron parte de la historia, de cualquier historia que haya leído. Me gustó por ejemplo tocar esos vagones, imaginarme ese día, pensarlo desde ambos bandos.

La guia nos relataba la estrategia del Che para atacar el tren: disparaba en las mínimas partes descubiertas desde donde intentaban ver su blanco los soldados de Batista.Nos contó la historia del “Vaquerito” y como el Che ultimó al jefe del ejercito de Batista para que se rindiera  Se podía ver también el tractor con el cual se corrieron las vías de su lugar para que se produzca el descarrilamiento.

De regreso a la Plaza Principal paseamos por la iglesia, probamos comida en puestos callejeros ,vimos  el Hotel aún con los agujeros de balas de los combates.
.
Luego nos subimos a un bicitaxi, donde conocimos a Yorqui. Con él fuimos hasta el Mausoleo del Che, donde debimos dejar las cámaras de foto obligatoriamente, ya que no dejan tomar fotografías en el interior Allí apilan cámaras en casilleros sin mucho orden o preocupación al respecto.

Ya en el interior se puede ingresar al reducto donde descansan los restos del Che y algunos compañeros guerrilleros. El ingreso se ordena mediante una fila para pasar frente a ellos. El lugar es oscuro y silencioso, vigilado desde los extremos por las cuidadoras del lugar. me paré fremte a él y le dediqué algunas palabras en silencio.Fuí dedicándole lo mas parecido a un rezo que hiciese en los últimos años. Como si estuviera viéndolo con el corazón El Che guía mis destinos de viajes de los últimos años. Y allí estaba finalmente, en su mausoleo, luego de haber visto tantas fotos del lugar, luego de creer esa instancia tan lejana e inalcanzable. Allí estaba yo, ganándome el derecho de poder decir cumplí mi sueño.

Luego entramos al museo en sí, que tiene muchas pertenencias del Che, de las cuales la que más me gusto ver fue una de sus boinas .

Salimos y Yorqui me tenía una sorpresa. Había conseguido los billetes de tres pesos cubanos que anduve buscando. Me dio seis y compartí tres con Tania. Estaba muy contenta.

Un abrazo alineado a la izquierda 😛

Nos llevaba de regreso a nuestra casa particular cuando le comentamos que queríamos ir a Playa Girón. La manera más rápida era ir en taxi ( ilegal, por lo barato) hasta Cienfuegos y desde allí ir a Girón. El nos contó entonces que tenia un amigo que hacia esos viajes, al que conocía mucho y era de confianza.
Intentamos averiguar en Astro, la empresa para cubanos que hace viajes de larga distancia, pero no tuvimos suerte. Lo que si tuvimos fueron muchos taxistas legales acosándonos para que viajáramos con ellos. Luego fuimos a buscar al amigo de Yorqui, ya casi sin opciones y Tania negoció el precio hasta Cienfuegos logrando rebajarlo muchísimo, a solo diez cucs. gran negociadora Tania.  En la espera Yorqui nos contaba la historia de su mujer, que se marchó con un turista Italiano. Volvimos a recoger nuestros bolsos a la casa para luego partir desde la casa de su amigo. Por casualidad se nos ocurrió preguntarle el nombre de su amigo. Su amigo al que conocía mucho y tanta confianza le tenia como para aconsejárnoslo. Resultó que en realidad no sabía el nombre de su “amigo” .Con Tania nos miramos un minuto sin entender pero luego nos cuadró todo y nos sentimos algo defraudadas. Ese fué el primer indicio de que debíamos estar un poco más atentas al tema de los jineteros ( personas que comisionan por ofrecerte servicios, lo que deriva en un aumento de precio en la tarifa que se paga)

Tomamos el taxi, y apenas saliendo a la ruta y sin consultarnos el chofer subió a un militar a su auto. Aprendimos que es una práctica común si alguien esta pidiendo un aventón en la ruta. Me dediqué a preguntarle muchas cosas a nuestro compañero ocasional de ruta oriundo de Camaguey. No contesto casi nada, solo se reía (poco) y atinaba a decir que no podía responder esas cosas.

Bajamos cerca de la Terminal de Cienfuegos. Querríamos averiguar como ir a Playa Girón ese mismo día, ya que Cienfuegos no entraba en nuestro itinerario. Fuimos al Viazul, preguntamos a un par de taxistas. Nos vió un muchacho que se ofreció a llevarnos por menos que la mitad de lo que hubiésemos pagado por un Taxi “legal”. Accedimos con un poco de desconfianza, y pidió que lo acompañásemos hasta dos cuadras más allá del lugar en el que estábamos. Habiendo hecho una cuadra, comenzamos a mirarnos entre nosotras. Resultaba medio sospechoso y decidimos seguir mis instintos. Un chico que estaba sentado en una vereda se sumó a nosotros respondiendo a una seña que le hizo el primer chico que nos habló. Ellos nos decían que debíamos alejarnos porque la policía podía agarrarlos llevando pasajeros ilegalmente. Antes de hacer otra cuadra más dijimos que no, que no seguíamos y empezamos a retornar a la terminal No se si hubiera pasado algo, pero no me inspiraban mucha confianza.

Así que nos cansamos de procurar ir a Girón ese mismo día, y luego de una ajustada logística diseñada para el día siguiente, decidimos buscar donde dormir. Al otro día nos levantaríamos temprano, tomaríamos un taxi hasta Girón y viajaríamos en el Viazul camino a Trinidad.

Empezamos a caminar en dirección a la plaza principal. Al ver gente en una casa nos acercamos a preguntar por un hospedaje. Una señora mayor de tupidos bigotes llamo al esposo y el nos acompañó a una casa particular. Ahí nos acomodamos en una habitación al fondo con dos camas que tenia el baño separado de la habitación apenas por una cortina de baño. Dejamos nuestras cosas y nuevamente a caminar.

Fuimos a la plaza, el Boulevard y el Malecón. Pasamos frente a una casa muy linda que nos llamó la atención. Era muy grande y se podía pensar que habría pertenecido a alguien de mucho dinero. Nos acercamos para sacar unas fotos y nos contaron que era la radio del lugar. Un chico que muy amablemente nos contó sobre la casa, nos dijo que si esperábamos a que llegue el director quizás podíamos entrar a ver la radio desde adentro. Vino el director y así lo hicimos. Incluso estuvimos en la cabina del operador mientras se transmitía un programa. Luego de breves relatos sobre nuestros respectivos países y agradecimientos por la hospitalidad, salimos del lugar.

Volvimos a la casa, comimos una cena riquísima y abundante como todas nuestras noches en Cuba, cocinada por nuestro anfitrión. Debatimos un poco de política, a el dueño del lugar le gustaba Cristina Fernández de Kirchner. Mientras mirábamos las estrellas desde la terraza , nos explicó que desde la gobernación de Cienfuegos se cuida mucho la limpieza (Cienfuegos es patrimonio de la humanidad) por eso es que las calles están mas limpias que en todas las ciudades de Cuba que recorrí. Le pedimos algún teléfono de un taxi particular “amigo” y Tania negocio el precio que para eso ella es buenísima,  tras conseguir una buena rebaja (nuevamente) , coordinamos para salir al día siguiente bien temprano hacia Playa Girón.

Datos útiles

Taxis legales o Taxis ilegales: Legales: más caros y supuestamente más seguros. Ilegales: precios negociables y en gral por un valor 50 % menor que un legal. Yo tomé varios, sin saberlo, y no me paso nada en todo el viaje. Esto noquiere decir que esté recomendando lo ilegal eh!

En Cienfuegos seguramente me perdí de muchas cosas, .Invesiguen! yo solo estaba de pasada.

Precios: Como habrán leido, aquí y en casi toda Cuba, los precios de los museos , en el 2008, no ascendian a mucho más de un dolar ( a pagar en CUCS) y a veces un dolar más a pagar por el uso de la cámara.

En el Mausoleo del Che no la dejaban usar, pero fue el único lugar donde no me dejaron.


Pueden ver todas las fotos de este viaje en el Album de fotos de Cuba en Facebook.


Redes Social

Eliana | Dar vuelta al Mundo

Soy Eliana y tengo un problema grave de curiosidad infinita. Soy autodidacta en mil cosas a medias, pero pongo todo mi corazón en viajar, escribir y emprender.
Redes Social

Latest posts by Eliana | Dar vuelta al Mundo (see all)