Trekking a estancia tunel

Trekking a estancia túnel

Recorrer un destino con alguien que conoce el lugar más que vos es casi como correrse un velo. Las cosas que hubieras pasado de largo adquieren un sentido y llegas a lugares a los que solo no hubieras llegado. De todas esas cosas me alegre cuando fuimos a la estancia túnel en una excursión guiada.

La caminata hacia la estancia no era de mucha dificultad. Aunque algunos tramos de subida me la complicaron, no podía decir que era muy exigente. La iniciamos en las cercanías de la Playa Larga, en baliza escarpados, un lugar en las afueras de la ciudad de Ushuaia.

Nuestra guía, Maru, sabia muchísimo sobre las especies de arbustos y árboles, y nos lo contaba con pasión. Por eso nos encantaba hacerle preguntas y nos asombraban sus respuestas.

Con algunas subidas y bajadas, la caminata transcurría tranquila. Las raíces de los arboles nos obligaban a desviarnos o saltarlos, algunos de ellos estaban caídos porque sus raíces no podían sostenerse lo suficientemente bien en un terreno empinado.

También vimos plantas de calafate, mi dulce favorito en el mundo. La tentación era comerme sus frutos, pero aun no estaban maduros. Si viviera en el sur creo que no quedaría una planta de calafate en pie.

En una de las paradas del trekking bajamos a la playa. Una pila de conchas marinas nos llamó la atención. La guía nos explicó que eran concheros de algún asentamiento Yamana. Estos sitios son estudiados por los arqueólogos ya que brindan información acerca de la vida de los aborígenes del lugar. No solo su lugar y función, un conchero puede dar información sobre el sitio elegido por ellos para vivir ya que normalmente construían cerca de donde el se hallaba.

En determinado punto del viaje nos cruzamos con unos niños que habían ido a pasar la tarde en la naturaleza . Una envidia sana de chica de ciudad me recorrió el cuerpo, Que suerte que tienen estos chicos. Nos asombró verlos cruzar puentes improvisados de troncos sobre cursos de agua, los mismos que a nosotras nos había llevado algo de tiempo y mucho de duda.

La vista de la estancia túnel parece un cuadro antiguo. No se si es su combinación de colores o la suma de sus elementos. Parece esas escenografías de película de amor inglesa del siglo pasado. Un cartel en su tranquera invitaba a seguir caminando, pero ese era nuestro limite por esta vez. Si se sigue caminando se llega a Rio encajonado, tengo entendido que no sin cierto grado de dificultad.

Nos quedamos un rato contemplándola, nos sentamos a comer algunas cosas para reponer energía sy tomar algo caliente que había traído la guía. Con binoculares vimos el Faro Les Eclauriers y la Isla de los lobos, y las primeras montañas de Chile, del otro lado del Canal Beagle.

Comenzamos el retorno, como siempre, mucho más fácil que la ida. Pero todavía nos faltaba una sorpresa. Miramos al cielo y creímos ver un cóndor, pero se iba volando hacia el lado contrario al que volvíamos Nos contentamos con eso y ya teníamos la anécdota de la salida. Pero unos metros más adelantes subiríamos la apuesta.

Trekking en Ushuaia

Trekking en Ushuaia

No uno, sino TRES cóndores aparecieron en el cielo. Lo alto de su vuelo, su forma de planear sin agitar las alas, la terminación de sus alas y el lomo blanco. La guía parecía convencida y a mí me costaba chequear todos los signos por mi corta vista. Pero al planear lo vi: el lomo blanco los delataba. Estábamos viendo volar tres cóndores frente a nosotras, sobre el canal Beagle y en el fin del mundo. Momento épico difícil de superar por varios viajes.

Para quienes no entiendan porque tanta pasión por el cóndor (¿) les cuento que es el ave no marina más grande del planeta y es patrimonio cultural y natural de Sudamérica. Tanto me había enamorado de los pájaros en mi viaje por el mundo , que tener la oportunidad de ver una hermosa especie como esta era casi cumplir un sueño.

Los cóndores pueden alcanzar volando hasta los 6500 metros de alto y su vuelo es muy característico porque pueden planear por cientos de kilómetros prácticamente sin mover las alas extendidas. Un dato curioso que nos compartió la guía fue que es imposible escuchar su “voz”: tiene atrofiadas las cuerdas vocales.

cóndor en Ushuaia

cóndor en Ushuaia

Luego de haberlos visto, creo que no podría haber terminado más feliz la excursión.

Por la escasa señalización del lugar, no recomendaría ir sin alguien que sepa el camino hasta la Estancia. Y como dije al principio, ir con alguien que enseñe a interpretar el entorno nos permite apreciar más el paisaje, la flora y la fauna del lugar.

Como viajeros tenemos cierta responsabilidad de contar los que nuestros ojos vieron y ayudar a concientizar sobre cuidar el planeta. Aprender sobre ello nos da las herramientas para hacerlo

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Eliana | Dar vuelta al Mundo

Soy Eliana y tengo un problema grave de curiosidad infinita. Soy autodidacta en mil cosas a medias, pero pongo todo mi corazón en viajar, escribir y emprender.
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