Siempre quise probar como sería viajar sola. Elegí viajar a Bolivia por lo cercana y para cruzar mi primera frontera. Las dudas se acumulaban mientras me acercaba a Santa Cruz de la Sierra. Sabía de los beneficios de no tener que negociar los destinos, pero dudaba de mi capacidad de relacionarme con el género humano.¿Sería capaz de afrontar todos los obstáculos del camino? ¿Era lo suficientemente sociable para «bancármela sola»? Lo único que daba por seguro era que me gustaba el desafío. Esta era una de esas cosas que debía hacer una vez en la vida. Resultó ser que ahora es mi forma de viajar favorita!


La elección de Bolivia se debió a su cercanía, precios y prejuicios a derribar. Cuando contaba en mi trabajo o entre mis amigos que iba al país vecino no me entendían. Asumían que no había muchas cosas para ver. Bueno, este diario es la prueba de su equivocación.


Santa Cruz de la Sierra, de pasada nomas para llegar a Vallegrande

Luego de algo así como 36 horas en micro desde Buenos Aires hasta Santa Cruz de la Sierra, llegué a destino. Por suerte en el micro nos dieron todas las comidas.Digo, por suerte ya que apenas salimos, el chofer no tomó el «acceso norte»  y nos llevó hasta Lomas de Zamora y después casi se va a Ezeiza. Eso le sumo un par de horitas al  ya suficientemente largo viaje de ida. Mi debut con la comida en Bolivia no fue el mejor.. Debe haber sido el hueso de pollo pelado en la sopa lo que me impresionó.


Desperté de una de mis siestas cuando el chofer chocó una paloma (pobrecilla) que sonó estruendosamente contra el colectivo ( vale aclarar que siempre elijo el asiento de adelante de todo y arriba, el viejo capricho por la ventanilla). La señora sentada a mi lado me orientó un poco. Me invadía un poco la ansiedad, pero esa primer muestra de solidaridad, anticipadora de muchas otras tantas, fue acomodándome de a poco en la nueva dinámica: preguntar, preguntar y preguntar


De día y de noche y cada 500 metros en la ruta se cruzaban vacas, chanchos y ovejas.. Era gracioso ( y a veces preocupante) ver el micro doble yendo a 90 km por hora y una vaca muy paciente lamiéndose en el medio del camino. La lluvia, las montañas y el estado alarmante de las rutas no eran una buena combinación. Y la confianza que el chofer se tenía a si mismo , tampoco. ( le gustaba hacernos sufrir adelantándose a otros vehículos en medio de una curva)


Lo primero que me impacto de Bolivia fue la comida. Muchísimos nuevos y fuertes olores, y platos más abundantes de los que acostumbraba. Además, son dos! ( primero y segundo)


Llegue a las 2 de la madrugada a Santa Cruz de la Sierra , y al buscar la mochila descubrí que no tenía el comprobante. Tuve que esperar a que todos retiren su bolso y enumerarle algunas cosas que tuviera dentro para que me lo dieran. El reloj corría. En la terminal solo nuestro micro. La gente que me advertía que no anduviera sola por ahí ya que no era una zona muy recomendable para hacerlo.Crucé una avenida y me metí en uno de los tres hoteles cuyo precio pregunté. Pagué 50 bolivianos, fue el hotel más caro y feo de todo el viaje ( y hasta tuve la impresión de que la ducha me dio electricidad) Primer error de principiante: no planficar donde dormiría esa primera noche, teniendo en cuenta que llegaba de madrugada!


Para colmo de males, como me dormí con un poco de miedo al ser mi primer noche fuera del país y viajando sola, tuve una pesadilla donde soñaba que me despertaba y había un hombre sentado a los pies de mi cama que se me acercaba queriéndome agarrar… y no me podía despertar! Así que dormí muy mal. A las 5.30 me levanté porque pensaba que a las 7 am había micro hacia Vallegrande y yo quería llegar una hora antes. Finalmente me quedé «estancada»: ningún micro saldría a esa hora. Me despedí tempranamente de mi celular porque mi empresa de telefonía no me daba Roaming. No lo lamenté mucho.


Santa cruz es una ciudad muy grande y no tan bonita a mi parecer. Me fui a pasear al zoológico porque no encontré nada para hacer que me dejara a las 18: 30 libre, cuando salía el micro para Vallegrande que yo creía saldría a las 7 am. Después del zoo , todavía faltaba mucho para la salida del micro a Vallegrande, así que caminé, aproximadamente 2 horas, con la mochila a cuestas . Segundo error de principiante: Si no quieres que te ensordezcan a bocinazos los taxis en Bolivia, mejor no te pasees con una mochila que bien puede ser leída como un cartel de «TURISTA»


Puente para trenes y autos por igual

Cuando me cansé de caminar me subí a  «trofi/trufi» algo así, ( me gustaría saber como se escribe),  una especie de vagoneta que me dejó donde tenia q tomar el micro a Vallegrande. Seguí dejando correr el  tiempo, me metí en Internet muuucho tiempo ,me senté en la plazuela Oruro. En ese entonces aún no había descubierto lo lindo que es solo sentarse en una plaza y ver la dinámica del lugar. Así que más que nada me irritaban las chicharras de los vendedores ambulantes Al rato se me sentó al lado una señora de Samaipata que me habló maravillas de su tierra, todos tratan de convencerte de ir a visitar su lugar de origen. Es lindo escuchar el orgullo con el que hablan de su lugar de origen. Es lindo que se te sienten al lado cuando es para compartir ( y no vender) Desde ahí en adelante siempre dedico un tiempito a sentarme en la plaza de los lugares que visito a esperar aquél compañero casual. 

Debo confesar que tenía ciertas reservas para probar bebidas y comidas. Luego me curé. Y ya no pudieron pararme!


Pasadas las 1830 salió mi tan esperado micro hacia Vallegrande ( es un pueblo pequeño donde ocultaron por 30 años el cadáver del Che. ) Me subí al micro vistiendo shortcito y musculosa, porque hacían 38 grados en Santa cruz. Pronto ví que algo fallaba porque todos los demás subían con frazadas . Y la «azafata» nos dijo que llegaríamos a las 2 de la madrugada. Es decir, yo iba vestida de veranito, preparada mentalmente para un viaje de 4 horas máximo ( porque son 250 Km.) Ahí cuando arranco me enteré que íbamos a subir hasta los 2000 metros , por camino de montaña, y que obviamente iba a hacer frió por la altura….CHAN! 7 horas y media de viaje era más de lo que yo pensaba resistir arriba de ese micro , con fuertes olores a comida, perros paseanderos y quesos que rodaban por el suelo .

 

Capítulo siguiente

Podes ver todas las fotos de Bolivia en este Album de fotos de Bolivia en la Fan Page de Facebook


Santa Cruz de la Sierra

Redes Social