¿Vieron cuando tienen muchas ganas de conocer un lugar pero les duele el bolsillo cuando ven los precios? ¿O cuando no tienen más alternativas que contratar un tour porque están tentados por conocer esa playa que está en el top ten de las playas más lindas del mundo? Bueno, eso me pasó a mí.

La Whiteheaven Beach es conocida como una de las playas más lindas del mundo. Y si bien mi compañero de viaje es más playero que yo, no es muy difícil convencerme cuando hay arena, mar y sol. El dilema era cuanto gastar. Porque a menos que quisiéramos romper un guiness nadando o nos lancemos con bote propio, no hay otra forma de llegar a la Whiteheaven si no es contratando una excursión.

Una de las lanchas que van a Whiteheaven Beach

Una de las lanchas que van a Whiteheaven Beach

Después de analizar opciones , descartar tentadores vuelos sobre la Great Bareer Reef y contar las pelusas del bolsillo, decidimos que haríamos una excursión de un día: Snorkel, almuerzo y Whiteheaven fue la oferta que elegimos.

Miedo a las medusas y a no tocar el fondo vs ganas de experimentar

Derribemos un mito: por mucho que me guste la aventura, soy bastante miedosa. Me animo a hacer un par de cosas, pero la verdad es que no soy una bloggera todoterreno. Las sanguijuelas no me dejaron meterme en las aguas turquesas de Tat Kuang Si , el vértigo me heló la sangre en machu picchu y asi puedo enumerarles un millón. El snorkel, por más tonto que suene, me hacia cuestionarme un poco mis elecciones.

Desde ya que la idea de un mar infestado de medusas asesinas no es lo más tentador del mundo. Y no estoy exagerando , te dan trajes que te cubren todo el cuerpo en caso de que tengas la mala suerte de encontrarte alguna, y hay épocas del año en que el agua está más caliente y la gente no se mete al mar por miedo a ser picados. Bueno, quizás no te asesinen, pero seguro no la pasas bien entre espasmos , vómitos y mareos . Obviamente yo caí al final de esa «época del año» así que mis miedos, esta vez, no eran tan infundados.

(No quiero que esto se convierta en un post desalentador, dios me libre, lean entre líneas mis neurosis y tomen sus propias decisiones )

Por otro lado el terror que le tengo a no poder tocar el fondo de el «depósito» acuático de turno. Si, para mí hay un monstruo que te tira las patas desde abajo si no podes ver el fondo. No me pregunten qué trauma de la infancia me convenció de ello, porque ni mi psicóloga pudo descifrarlo, pero cuando estoy en el agua necesito la seguridad de poder apoyar los pies. Bueno, eso no iba a pasar en esta ocasión

Así que ahí estaba, traje puesto, patas de rana, antiparras y snorkel, en el costado del barco, respirando hondo y recalculando. Como todas las veces que tuve que enfrentar mis miedos irracionales, dejé el cerebro en el banquito y me tiré al agua sin pensar.

Los primeros minutos no fueron muy agradables. No podía sacarme de la cabeza que no sabía cuantos metros de profundidad llena de monstruos tirapies tenía debajo mío y que jamás llegaría al coral. Tan abrumada estaba que me hiperventilé y me hablaban y no podía ni contestar .

Al cabo de un rato y un par de inspiraciones profundas más, retomé la senda de la salubridad mental y nadé hacia el coral.

Bajé la mirada…

Y me encontré con ese mundo submarino increíble. Esas criaturas ondulando, rugosas con colores vibrantes o suaves .Formas extrañas vestidas de azul metálico que se abrían y se cerraban como si coordinaran un canto extraño. Peces de todas formas y colores : amarillos y triangulares, redondos y fucsias, lineales y celestes agrupados de a veinte. Quería llorar. Pero que inconveniente salado para alguien con antiparra. Fue una hora de admirar la creatividad de la naturaleza. Creo que ni el mejor diseñador del mundo podría crear las formas y combinaciones que la naturaleza regaló a los corales. Y eso que me dijeron que el coral al que fuimos no era de los mejores.

Fue sin dudar, una de las cosas más lindas que vi en mi vida

Whiteheaven express

La excursión siguió adelante con un trayecto algo movido hasta la Whiteheaven. Pasamos por delante del Hill Inlet esa famosa playa donde el turquesa del agua se mezcla con la arena blanquísima. Claro que desde la lancha mucho no se ve, y estaba un tanto seca por lo cual las curvas casi ni se distinguían. El guía, un flacucho gracioso, intentaba compensar con historias de cocodrilos de aguas dulces que habitan el lugar.

Whitsundays Islands national Park

Whitsundays Islands national Park

Cuando llegamos a la whiteheaven, los organizadores armaron el almuerzo y nos sentamos en unas mesas dispuestas para la ocasión. Comimos abundante y con los pies recogidos, intentando evitar esas iguanas que se arrastraban a nuestros pies .

Iguanas a tus pies

Iguanas a tus pies

Subí a lo más alto de la isla para tomar algunas fotos. Desde allí veía ambas costas y el tono turquesa del agua se tornaba lila en una combinación en profundidad y altura con el resto del paisaje

En lo alto de la Whiteheaven Beach

En lo alto de la Whiteheaven Beach

La caminata fue linda, pero le restó tiempo a la zambullida. Me quedaba sólo media hora de playa y la pasé sumergida ( con traje por supuesto) en las clarísimas aguas de las Whitsundays.

Creo que para un presupuesto ajustado, esta excursión es recomendable. No tengo quejas ni sobre la comida ni sobre el transporte en sí ni el staff. Si quieren consultar por su cuenta, la empresa con la que tomé la excursión fue Big Fury y pueden contratar sus servicios en cualquier agencia en Airlie Beach.

Tip extra: Si están en Airlie Beach, paséense un poco entre agencias, en especial en horarios cerca del cierre . Muchas veces para llenar la lancha bajan los precios de las excursiones que salen al otro día.

Las aguas cristalinas de la Whiteheaven Beach

Las aguas cristalinas de la Whiteheaven Beach

Si tienen recomendaciones de otras empresa/excursiones les agradecería que me la dejen en los comentarios para que ayudemos a otros a viajar. ¡Gracias!

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