Refrescarse por la mañana con el agua tibia del caribe, esperando que sus turquesas no destiñan mi rostro, verme cautiva de una pintora que en sus trazos simples desprende dolor , como si tuviera una forma y como si ella la hubiera encontrado. Ir tras el rastro de la Revolución zapatista, y encontrar otras cosas, pero no la revuelta.

México me atacó desde todos los frentes. Si quería emocionarme con el arte, allí estaban Rivera y Frida a la vanguardia. Si mis pies buscaban ser arenosos y la brisa del mar, el Caribe decía presente. Si quería olfatear un cachito de historia, podía intentarlo, pero se escurriría entre las tiendas turísticas de San Cristobal de las Casas.

Este fue el itinerario que elegí en casi un mes mexicano de mi vida.

San Cristóbal de las Casas: hurgando en la historia reciente.

Como todos, llegué a San Cristóbal de las Casas siguiendo mi amor por las causas del Subcomandante Marcos. Y por el Subcomandante Marcos también. No sólo no lo encontré ni me casé con él, sino que tantas tiendas de souvenirs me hicieron difícil imaginar que en esa ciudad se haya dado un levantamiento de la magnitud que cualquier interesado en el tema hubiera leído.

Pero la culpa fue mía. San Cristóbal no es más que la puerta de entrada a los pueblos indígenas zapatistas que no visité, así que no recomiendo quedarse pispiando desde el marco.

Artesanías interesantes, artesanías en serie. De todas formas hace rato deje ese vicio por esto de tener que viajar liviana. La Iglesia de Santo Domingo tiene una fachada en la que uno puede perderse horas mirando los ornamentos con motivos indígenas: vegetales, animales y un águila bicéfala que los reto a encontrar.

Iglesia de Santo Domingo

Iglesia de Santo Domingo

Este documento les va a interesar a quienes saben un poco más que yo de arquitectura.

El palacio de Gobierno y la plaza mayor son un hormigueo constante de turistas paseando, las callecitas estrechas y las fachadas de colores no pueden faltar y no niego que disfruto caminar en lugares así. Acompañar con una Michelada la caida del sol es un plan que a uno lo puede volver recurrente.

México DF: Mural y después.

El DF es un monstruo enorme. Me hubieran llevado los mismos seis meses que tarde en llegar recorrer sólo esta ciudad. No hagan como yo, las paradas para comerme una quesadilla en cada puesto que me cruzaba me retrasaron mucho el itinerario.

A pesar de la batalla contra las quesadillas, pude ver muchas de las obras de Frida y Rivera en el DF.

Los murales de Diego Rivera pueden verse en la Secretaria de Educación pública , son más de doscientos murales con temas populares mexicanos y atravesados fuertemente por la crítica social. Me gustó encontrar entre los personajes retratados a Frida, entre los tumultos de gente y como si hubiera intentado que pase desapercibida ( difícil misión hasta para la versión pintada de su mujer)

A pesar de estar a sólo tres cuadras del zócalo, no es un lugar muy conocido y a muchos nos costó encontrarlo ( incluso preguntando mucho) , así que pueden ver aquí el mapa para no perdérselo:

MAPA SEP

También visité el Museo Mural Diego Rivera donde el «sueño de una tarde dominical» condensa cuatrocientos años de historia Mexicana en un mural: vayan con tiempo.

Detalle de sueño de una tarde dominical

Detalle de sueño de una tarde dominical

Chismoseé un poco de la vida cotidiana de Rivera y Frida en «La Casa Azul» en Coyoacán , el lugar donde Frida nació, vivió con Diego y en donde se encuentran sus cenizas. Pero no sólo vida, sino también obra. Aqui me planté horas frente a cuadros que desconocía, otros que moría por ver ( «las dos Fridas» y «Frida y la cesárea» ) y su última obra «Viva la vida».

Pero el cuadro que más me gusta está en el Museo Dolores OlmedoLa columna rota«(no quisiera entorpecer con palabras los impecables trazos con los que ella pinto su dolor)

La Casa Azul de Diego y Frida

La Casa Azul de Diego y Frida

Entiendo que el DF no es sólo el hogar de Frida y Diego aunque en este artículo me torne un poco monotemática.

No todo fue arte: visité las ruinas de Teotihuacan , un viaje largo pero no imposible de hacerlo por cuenta propia. Los escalones perpendiculares y a centenares eran un reto, que a algunas abuelas les suponía menos esfuerzo que a mi, pero la vista desde lo alto lo recompensa todo. Que bueno que dejé el cigarrillo.

La versión latina de escaleras al cielo

La versión latina de escaleras al cielo

Ir a ver las trajineras en xochimilco y apretujar un chihuahua indefenso, fueron mis últimas actividades en la ciudad capital. ¿Que me quedo mucho por ver? siempre. Son mi excusa para el retorno.

Pobre chuihuahuita

Pobre chuihuahuita

Trajineras :)

Trajineras 🙂

De Rivera a la Riviera (Maya).

Visité playas en cuatro continentes. Y les aseguro que pocas veces el color del mar le llegó a los talones al Caribe. Soy una enamorada eterna, perdida e irrecuperable del mar centroamericano. Pero déjenme contarles que anduve visitando por allí.

Luego de una maniobra que me hizo ahorrar un poco en el bus llegué a Cancún. Hice Couchsurfing algunos días, pero también me hospedé en hoteles que no me vaciaron la billetera. Si están dispuestos a sacrificar vida social, métanse en calles un poco alejadas de la terminal y van a encontrar hoteles familiares a buen precio ( ideal si viajan de a dos) Como les conté en otro post , no todas las playas son exclusivas de los hoteles cinco estrellas, así que pueden usar el bus y el acceso público para ingresar.

Playa del Carmen es una mezcla de Tulum y Cancún. Muchos negocios, mucha gente, pero muy accesible también con opciones variadas para comer, dormir y alojarse. No fue mi favorita, pero es un punto de referencia definitivamente.
Tulum es paz, acampe en la playa o cabaña de pies en la arena. Tulum es blanco , turquesa y agua tibia para despertar . Viví mis últimos días en México acampando en sus playas y aún no consigo recuerdo que supere esa experiencia. Aún suspiro con volver.

Las ruinas de Tulum están junto al mar, lo que les va dejar unas tremendas fotos para presumir junto con su bronceado. Recuerden que hay descuentos para estudiantes y no alimenten a los bicharracos ni les toquen la cola a menos que no aprecien sus dedos.

Ruinas en Tulum

Ruinas en Tulum

Espero que mi itinerario les inspire un poco a armar el suyo. Y a los que ya estuvieron por allí, ¿pueden contarme que otras cosas me perdí ?

viajando por México

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