Couchsurfing mutó, de varias maneras, no todas buenas. Cada vez que visito un Host o recibo un guest, los comentarios rondan sobre el mismo tema: lo mucho que cambió la idea de hospitalidad en la plataforma. Pero yo estoy convencida acerca de que la comunidad couchsurfera es un reflejo de la gente que la compone, así que me propongo una mínima reflexión sobre la situación actual y alguna que otra sugerencia para ver si entre todos podemos cambiar algo.

Asumo que la mayoría de ustedes ya lo conoce, pero si alguno aún no “Surfeo un couch” les cuento más o menos de que va la cosa. Couchsurfing es una plataforma online en la que se reúnen viajeros de todo el mundo para intercambiar hospedaje en sus casas, una invitación a un café o un paseo por la ciudad en la que viven. La idea es la reciprocidad, por lo cual valiéndose de un sistema de referencias, se espera que uno se ofrezca para alguna de esas opciones. También cuenta con foros de cada ciudad del mundo donde hay miembros, donde se piden consejos locales o se hablan diversos tópicos.

¿Porque no invitar a alguien a conocer tu ciudad?

¿Porque no invitar a alguien a conocer tu ciudad?

El sistema funciona más o menos así: Primero hay que registrarse, luego enviar “Couchrequest” a algún viajero en la ciudad que visitaremos, nuestro futuro host decide si nos acepta o no, y envía las coordenadas para el encuentro de ambas partes. Una vez concluida la experiencia, ambos participantes dejan una referencia para futuros guest/host en el perfil del otro.

Básicamente, es un lugar de encuentro de viajeros que se ayudan mutuamente. Pero no toda la gente inscripta allí forma parte del grupo con fines altruistas. Según pude escuchar, o vivir en carne propia, estas son los usos de Couchsurfing que opino deberíamos descartar por completo.

Couchsurfing no es un sitio de citas.

No quiero hacerme la escandalizada ni negar que entre dos couchsurfers pueda suceder algo, pero a ver si nos entendemos. No todo viajero solitario está buscando “algo más” de su host/guest. Y no hay nada más desmoralizante que recibir respuestas de host preguntando el estado civil o insinuando picarescamente que la cama se comparte. Ni hablar de las invasiones de camas a medianoche o el acoso sordo de quien no sabe leer el lenguaje corporal del otro que le grita “No te toco ni con un palo”. Hay muchísimos sitios de citas online, Couchsurfing no es uno de ellos, no arruinemos una linda idea por culpa del descontrol hormonal.

Couchsurfing no es un lugar donde promocionar hospedaje pago.

Que tal encontrarte con tu host para que te diga que “por una módica suma” te podes quedar en “la casa de un amigo” porque “le surgió un imprevisto”. Me pasó, y créanme que no es la situación ideal con la cual encontrarse después de hacer autostop en la ruta por dos días, un atardecer lluvioso en una ciudad fronteriza. O que tan frustrante puede ser buscar un sofá y encontrarte con “La casa Couch” donde te cobran más caro que un hotel promedio y hacen parecer que le debés un favor. Ningún perfil en la plataforma debería ofrecer hospedaje a cambio de dinero y todos deberíamos involucrarnos en denunciar perfiles de este tipo.

Amigos viajeros

Amigos viajeros

Couchsurfing no es un mero lugar donde “conseguir hospedaje gratuito”

Las posibilidades de intercambio mediante Couchsurfing no deberían pensarse como limitadas a obtener hospedaje gratuito. La página nos da la oportunidad de aprender otras costumbres, quitarnos los prejuicios, encontrarnos con un viajero que vive en el otro extremo del mundo y ver así lo mucho que podemos tener en común. Ejercer la empatía o dar una mano brindando consejos locales es otra forma de participar a mi parecer muy necesaria y cuyo beneficio redunda universalmente. ¿Que tal si lo dejamos de ver como un buscador de alojamiento y lo tomamos como el puntapié inicial de una experiencia más enriquecedora?

Couchsurfing no es gratis

Totalmente de acuerdo con este artículo de Angloitalian. Ellos lo expresaron mejor de lo que yo pueda hacer aquí, les recomiendo darse una vuelta.

Dialogo y respeto mutuo: una de las claves del asunto.

Ni usar la casa del host como un hotel de paso ni anteponer nuestras necesidades sin un mínimo de consideración por nuestro guest. Me parece que hace falta un poco más de comunicación entre las partes. Pactar de antemano las condiciones en el couchrequest o como el primer tema al encontrarse me parece esencial . De esa manera cada uno puede ver lo que el otro se espera y evitar sorpresas desagradables. Horarios y reglas o ausencia de ellas parecen temas básicos a tratar , así como que tantas ganas de gastarte el budget en una salida a un restaurante híper turístico puede tener alguien que viaja low cost . ¿No es tan difícil , verdad?

Couchsurfing y sus símiles facilitaron muchísimo viajar por el mundo. Ahora podemos conocer desde adentro culturas que valiéndonos del turismo únicamente no hubiéramos podido. Para mí, volver a la idea de un intercambio hospitalitario no es una batalla perdida, pero creo que todos deberíamos involucrarnos más para que no se nos vaya de las manos definitivamente.

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